Barchusen, Elementa chemicae, Leiden 1718  [2/6]

El oro (león) es purificado por su incorporación al antimonio (lobo)
La transmutación se opera por la disolución en el azufre filosofal
Hornillo de atanor
La retorta en la que el azufre se combina con el mercurio
El mercurio filosofal se compone de elementos volátiles salidos del mercurio (Azogue) y de elementos sólidos derivados del azufre (Latona). El pájaro representa el espíritu mercurial que alienta en la obra.
(Tres siguientes)

La corrupción (putrefactio), estado en el que los cuatro elementos se disocian y el alma abandona el cuerpo.

El pájaro volando indica que el residuo corporal debe ser repetidamente rociado con el producto de la destilación.

(Dos siguientes)

Lo negro de la putrefacción (nigredo) se purifica con el azogue, espíritu viviente extraído del mercurio.

(Dos siguientes)

La putefracción (nigredo) abre el camino a la unión (coniunctio) y a la fecundación.

Es la clave de la transmutación. La estrella indica que la materia se repliega en sí misma, portando en su seno el germen de los siete metales.