Filosofia. La evolución del hombre

LA EVOLUCIÓN

LAS ESPECIES

MATERIALES

VOCABULARIO

BIBLIOGRAFIA

ENLACES

1.- La evolución y el origen del hombre

1.1.- Planteamiento general y perspectivas de estudio
1.2.- La herencia biológica del hombre: orden primates, superfamilia hominoides, familia homínidos, género homo.
1.3.- La sapientización: del homo antecessor al sapiens. 


2.- La singularidad del hombre

2.1.- Pautas de conducta en los animales y en el hombre
2.2.- El animal cultural
2.3.- El animal dotado de sinrazón

3.- La diversidad racial del homo sapiens

3.1.- El concepto de raza
3.2.- Raza y cultura. El prejuicio racista

Bibliografía


                 2.- LA SINGULARIDAD DEL HOMBRE

            ¿Qué es lo que nos diferencia del resto de los animales? Una pregunta cuya respuesta ha aludido siempre, desde la Grecia clásica, a uno o más rasgos diferenciales que el hombre posee en exclusiva: el fuego de Prometeo, el alma, la razón, la inteligencia, vida social, habilidad técnica, lenguaje, etc. Lo más significativo del enfoque actual es un cambio de perspectiva: no se trata de un rasgo exclusivo, sino de un conjunto de cualidades que en las demás especies aparecen en un grado inferior de complejidad y, sobre todo, aisladas o separadas, mientras que en el hombre alcanzan un nivel de organización e integración cualitativamente nuevo. No se trata de buscar en el hombre un plus que habría que agregar a un sustrato común, sino más bien de alcanzar una visión holista del hombre.

 

         2.1.- Pautas de conducta en los animales y el hombre

          [Herencia - Medio. Conducta instintiva - conducta aprendida]

           - La polémica herencia – medio (innato / adquirido): durante mucho tiempo la discusión se centró en la importancia relativa de la herencia o la educación en la determinación de las facultades y la conducta humana (Ya desde el XVIII: Locke y Rousseau eran ambientalistas, Hobbes y Spencer, innatistas). Una polémica que hoy se considera falsa: la dotación genética no determina directamente los rasgos morfológicos o conductuales del individuo sino que interacciona de forma compleja con los estímulos ambientales: rasgos heredados sólo se manifestarán morfológica o conductualmente en presencia de los estímulos adecuados. Se trata más bien, pues,  de determinar el papel relativo del instinto y el aprendizaje tanto en los animales como en el hombre.

           - Conducta instintiva - conducta inteligente/aprendida

              "Instinto" ha sido utilizado en neurofisiología y etología para designar conductas rígidas, hereditarias y de importancia adaptativa. Conducta opuesta a aquella que es resultado de un aprendizaje; así surgió la contraposición entre conducta instintiva y conducta inteligente y un modo de establecer una línea de demarcación radical entre los animales y el hombre que condujo a discusiones estériles. Veamos el punto de vista clásico:

Conducta instintiva fué un término acuñado hacia la mitad del s.XIX ligado especialmente al sexo, la nutrición, la huida y la conducta social (insectos), y caracterizado por su:  

         - Carácter hereditario (innato, inscrito en el genoma): la conducta sigue un patrón reconocible, predecible y rígido en casi todos los miembros de una especie y recibe poca influencia de las experiencias individuales.  

         - Estructura pautada, estereotipada y rígida: las conductas instintivas no son meras respuestas puntuales a estímulos simples sino secuencias elaboradas de conducta (un cortejo nupcial, p.ej.)  que siguen una pauta en el tiempo.

           - Función adaptativa: conductas de importancia primordial para la conservación del individuo o la continuidad de la especie.

           Por contra, se decía, la conducta aprendida (adquirida, fruto de la educación):

         - Es adquirida como fruto de la experiencia individual.

         - Transmisible por imitación y adiestramiento.

         - Modificable y reversible, en función de estímulos ambientales.

         - Suponen un cierto nivel de inteligencia individual y de conciencia de sí mismo.

         Comportamientos mixtos:

         Esta rígida contraposición es  considerada hoy en día demasiado simplista: incluso en las sociedades de insectos los comportamientos corresponden a una mezcla de innato y adquirido, buena parte de la dotación genética de un animal puede verse afectada por la experiencia y los animales pueden aprender. Entomología (abejas): se ha demostrado que el significado sonoro del baile de las abejas (distancia, dirección y riqueza de azúcar) es aprendido. En los vertebrados la parte de comportamientos innatos tiende a desaparecer progresivamente ante los adquiridos y eso es más patente conforme ascendemos en la escala evolutiva: una rana criada en laboratorio y dejada en libertad, se comporta como sus semejantes. En cambio, la mayoría de primates cridados en jaula y liberados después están desamparados y no pueden integrarse en la manada salvaje, el déficit cultural los convierte en individuos asociales (soledad y muerte).

  De ahí que se tienda mejor a considerar si una pauta de conducta es ambientalmente estable o ambientalmente lábil, más que a definirla como instintiva o aprendida. Uno de los ejemplos más claros de labilidad en un patrón de conducta aparentemente innato es el fenómeno del troquelado, fijación o impregnación, de gran importancia en el desarrollo de la conducta social de determinadas especies: un pato recién salido del huevo sigue prácticamente a cualquier objeto en movimiento que ve del mismo modo que seguiría a sus propios padres.

  La inexistencia de una separación rígida entre instinto y aprendizaje en los animales nos retrotrae a la cuestión inicial sobre la conducta humana: ¿es la conducta humana fundamentalmente aprendida?, ¿se puede hablar de pautas estables de conducta en el hombre, esquemas de conducta invariantes, tanto a nivel individual como a nivel de culturas diferentes?: parece evidente que en la conducta humana son los procesos de aprendizaje los que adquieren una importancia decisiva, cosa que supone un cambio cualitativo en el desarrollo del cerebro, en el papel de la experiencia individual y en el influjo del entorno socio-cultural. Sin embargo no sería acertado concluir que el hombre se conduce únicamente por sistemas de comportamiento adquiridos: investigaciones en el campo de la etología (K.LORENZ, I.EIBL-EIBESFELD) identifican ciertas disposiciones "innatas" en el hombre. De estas investigaciones cabe concluir que:

           1.- Aunque es difícil de evaluar, parece existir en los hombres esquemas de comportamiento invariables: pautas de apareamiento, de expresión de la afectividad y el temor, esquemas de la relación materno-filial, conductas de agresión, de jerarquización (nutrición, reproducción y estructura social: ordenación jerárquica, competición).

           2.- Los esquemas "innatos" de conducta están tan íntimamente entrelazados con procesos culturales que es difícil separar lo biológicamente heredado de lo socialmente adquirido. En todo caso, lo congénito se halla siempre modificado y condicionado por la experiencia individual y la mediación de la cultura.

  Conclusión:  

  Las estructuras de organización cognoscitiva, lingüísticas y prácticas que emergieron en los nuevos desarrollos del cerebro de los homo son estructuras innatas, que reeemplazan a los programas estererotipados o instintos, pero dichas estructuras de organización sólo adquieren un carácter operativo a partir de la educación sociocultural en un medio social complejificado por la cultura. Lo que se desarrolla es la aptitud para aprender, la aptitud natural para la cultura, un cerebro grande como el del sapiens es una monstruosidad, de no existir el lenguaje y la cultura: el hombre es un ser cultural por naturaleza porque es un ser natural por cultura.