Filosofia. La evolución del hombre

LA EVOLUCIÓN

LAS ESPECIES

MATERIALES

VOCABULARIO

BIBLIOGRAFIA

ENLACES

1.- La evolución y el origen del hombre

1.1.- Planteamiento general y perspectivas de estudio
1.2.- La herencia biológica del hombre: orden primates, superfamilia hominoides, familia homínidos, género homo.
1.3.- La sapientización: del homo antecessor al sapiens. 


2.- La singularidad del hombre

2.1.- Pautas de conducta en los animales y en el hombre
2.2.- El animal cultural
2.3.- El animal dotado de sinrazón

3.- La diversidad racial del homo sapiens

3.1.- El concepto de raza
3.2.- Raza y cultura. El prejuicio racista

Bibliografía



    1.2.- La herencia biológica del hombre: primates, hominoides, homínidos y homos

   Principales rasgos morfológicos y conductuales que caracterizan los taxones en que el hombre se halla encuadrado (orden PRIMATES, superfamilia HOMINOIDEOS, familia HOMINIDOS, género HOMO).

   Orden PRIMATES: 

   Conjunto de especies bastante homogéneo: mamíferos de bosques tropicales húmedos (pluvisilvas) o subtropicales de tipo monzónico (lluvias estacionales y épocas secas) -- Los primates presentamos numerosas adaptaciones para la vida en los árboles. Hay excepciones: Los papiones, mandriles, macacos y nosotros.

Una cierta falta de especialización, estructura indiferenciada de la dentadura (dieta variada: vegetarianos y omnívoros) y de los órganos locomotores, que los convierte en relativamente independientes del medio concreto (preferentemente arborícolas, se adaptaron también a la vida en el suelo, pueden vivir en zonas climáticas distintas, etc.). Especializaciones únicas para agarrarse a lo árboles, trepar y saltar de uno a otro: primer dedo de los pies grande y móvil y oponible a los demás. Uñas planas en todos los dedos de las manos y los pies

   Desarrollo sensorio-motor singular: gestualidad rica (Los estrepsirrinos tienen muy limitada la gestualidad facial: hocio de perro, labio superior partido y soldado a las encías. Los haplorrinos: labio superior continuo y móvil), agudeza visual, discriminación cromática y visión estereoscópica (En los haplorrinos o antropoides: posición frontal de los ojos). En particular, el desarrollo de la visión permite apreciar distancias y relieves, localizar objetos desde lejos y desarrollar movimientos precisos.

   Incremento del encéfalo: los primates tienen un cerebro grande con lóbulos olfativos poco desarrollados: los antropoides nos representamos el mundo básicamente en imágenes y no en olores. à Complejidad del psiquismo y de la interacción social.

   Reducción de crías por parto (uníparos salvo excepciones) y prolongación del período de crianza à importancia del aprendizaje en el desarrollo y socialización de las crías. Creación de lazos afectivos estables entre la madre y las crías.

-- Todos los elementos confluyen para liberar al animal del medio físico, desarrollar lazos sociales y hacerlo más dependiente de los demás. A cambio consigue la protección del grupo y evita los peligros de una especialización orgánica escesiva (que se convierte en regresiva cuando cambia el medio natural: el caso de los parántropos y el neandertal).



   Superfamilia HOMINOIDEOS

  Además de nosotros, la integran los simios o monos antropomorfos (apes). Por orden de parentesco: chimpancés, gorila, orangután y gibones 
   Rasgos heredados de un antecesor común: peculiar modo de locomoción en los árboles, la braquiación -- adaptaciones para colgarse de las ramas con el tronco derecho (posición erguida o vertical del tronco), en lugar de caminar sobre ellas a cuatro patas o saltar de una a otra como los demás primates arborícolas. Tórax aplanado en sentido dorsiventral (omoplatos, húmero con cabeza más globosa, cla-vícula más larga) à gran capacidad de movimientos del brazo por encima del nivel de los hombros, extender completamente los brazos y movilidad de la muñeca.
   Surgen durante 24,5 a 5 m.a. (Mioceno). En 17 m.a., unidas África y Eurasia, se expanden por el Viejo Mundo: en Can Llobateres se ha descubierto recientemente un Dryopithecus laietanus.
   Los hominoideos desaparecen hace 7 m.a. en el Viejo Mundo a causa de un cambio ecológico a escala planetaria: el descenso del volumen de CO2 atmosférico y cambios climáticos produce la fragmentación del bosque tropical cálido en Europa (Mioceno final, Plioceno y Pleistoceno) y la aparición y extensión en gran parte de África de ecosistemas más abiertos y nuevas especies vegetales y animales, como los antepasados de los gorilas y los HOMÍNIDOS.


   Familia HOMÍNIDOS

   La transición de los hominoides primates a los homínidos viene marcada por el transcendental hecho de la locomoción bípeda (foramen magnum, cadera y huellas de Laetoli, Tanzania: huellas de pisadas dejadas por tres homínidos que caminaron hace 3,5 m.a.: Lucy caminaba como nosotros). El bipedismo y los factores coaligados es el acontecimiento diferencial que marca la separación de los homínidos con respecto a sus antepasados: adaptación a la sabana, la mejor solución para un homínido que recorre largas distancias expuesto a la radiación solar y liberación de las manos.
   Según la Biología molecular nuestro linaje se separa de la línea de los chimpancés hace entre 4,5 y 7 m.a. (extensión de medios secos y poco arbolados, aunque os primeros homínidos seguían siendo habitantes del bosque húmedo), punto en el que están respaldados por los paleontólogos. Conjunto más antiguo de fósiles, TIM WHITE 1992 en Afar (Etiopía): el Ardipithecus ramidus, que habitaba un medio forestal y se alimentaba de forma parecida a los chimpancés. MEAVE LEAKEY en el lago Turkana (Kenia) Australopithecus anamensis (4 m.a.), sabana poco arbolada, postura erguida (novedad absoluta). Sigue el Australopithecus afarensis en Afar 1974-1992 DONALD JOHANSON (esqueleto de LUCY). 

-- East Side Story: nuestra cuna está en el Este de África, al este del Great Rift Valley, con ambientes abiertos y habitados por homínidos, a diferencia del oeste, forestales y húmedos poblados por los antepasados de chimpancés y gorilas.
El Australopithecus africanus (Dart, 1925) vive en Sudáfrica hace entre 3 y 2 m.a.
El Australopithecus Bahrelghazali (Brunet 1996, sin clasificar).

   Probablemente, el cambio de hábitat (Bosque -- sabana) ejerció una presión selectiva sobre una serie de características adaptativas:

   Variaciones morfológicas en las extremidades inferiores: Piernas largas y musculosas, músculos abductores que estabilizan la cadera, pelvis abierta (una de las principales diferencias con respecto a los antropomorfos, que, por otro lado complica el parto, dado que reduce el espacio del conducto óseo por el que tiene que pasar el feto a término al nacer: la morfología de Lucy es plenamente humana), curva lumbar de la columna, pie con doble arco y dedos alineados, que posibilitaron la posición erecta y el bipedismo; variaciones en el área de la mano (disponibilidad total, oponibilidad del pulgar. Todavía conservaban aptitudes para trepar por los árboles: las falanges de los dedos de las manos y de los pies están curvadas) que favorecen las funciones de prensión y precisión; y variaciones en el área de la cabeza (maxilares ortognatos, reducción de los caninos, esfericidad del cráneo, desarrollo del encéfalo, foramen magnum situado más atrás en la base del cráneo que en los antropomorfos, a diferencia de la posición de la marcha cuadrúpeda). 


   Género HOMO:

   Hace cerca de 2,8 m.a. oscilaciones climáticas, glaciación en hemisferio norte y extensión de la sabana: especies adaptadas al nuevo ecosistema reemplazan a las de los medios forestales húmedos. En el caso de los homínidos supone la des-aparición de los australopitecos (africanos) y la aparición de dos géneros adaptados a la explotación de medios más abiertos: los primeros representantes de los géneros Paranthropus y Homo. Se originan en la misma época y conviven durante 1,5 m.a. desde Etiopía hasta Sudáfrica, unos desarrollan la dentadura, los otros, el cerebro.


   PARÁNTROPOS:
   

Paranthropus aethiopicus (1968 ARAMBOURG), Paranthropus boisei (1958 MARY y LOUIS LEAKEY en Olduvai, Tanzania, Dear Boy), Paranthropus robustus (BROOM 1938, ROBINSON). Tienen organismos especialistas (vegetariano, hierbas duras): un imponente aparato masticador en un homínido muy especializado en una dieta que provoca un intenso desgaste de los molares, con unos imponentes músculos que aumentan la potencia del mordisco a nivel de los premolares.

    HOMO:
   

Otros homínidos, los humanos, desarrollan su cerebro y empiezan a fabricar instrumentos de piedra, al principio no eran muy diferentes de los australopitecos, sobre todo en su forma africana. Luego, hace menos de 2 m.a. aparecen unos humanos (Homo ergaster) claramente diferentes de todos los homínidos anteriores y los parántropos: no sólo su cerebro era aun mayor y organizado de otro modo, además su cara era de aspecto más moderno y su estatura similar a la nuestra o incluso mayor. Hay dos factores que permiten entender la expansión y reestructuración cerebral de los humanos: uno de ellos, un cambio en la alimentación con la incorporación regular de proteínas animales, lo hizo posible. Otro factor, el aumento de la complejidad social, le dio sentido; la inteligencia se desarrolló, en gran medida, como inteligencia social. Estos humanos fueron capaces de inventar una tecnología lítica muy elaborada. Por fin salieron de África y se adaptaron a una gran variedad de tierra y paisajes de toda Eurasia.


La diversificación del Homo

Homo rudolfensis (1,9 - 1,6 m.a.) Lago Turkana, Richard Leakey
Homo habilis (1,8 - 1,6 m.a.) Olduvai, Louis y Mary Leakey. Industria lítica Olduvayense, cantos y rocas tallados sin una forma estandarizada, un filo cortante (Olduvayense, Modo 1).
Homo ergaster (1,8 - 1,4 m.a.) Lago Turkana, el Turkana Boy (un esqueleto casi completo), R. Leakey: que se distingue de las otras especies por un claro aumento del tamaño del cerebro, la disposición de los huesos nasales que provoca que la nariz destaque en el perfil de la cara, el acortamiento del esqueleto facial y la reducción del tamaño relativo de los molares; estatura cercana a 1,80. Asociado a la industria Achelense: una nueva forma de tallar la piedra, por lados dos caras o bifaces (Achelense, Modo 2)



   1.- El crecimiento del encéfalo 


   La encefalización (índice de): peso encefálico en función del peso corporal = valor esperado. Peso real = valor encontrado. Valor encontrado / valor esperado = índice de encefalización, que mide la disparidad entre el tamaño que debería tener el encéfalo (1) y el que tiene. 

El de la mayoría de los primates es superior pero cercano a 1 (chimpancé 1,2), el nuestro es 7. El Homo habilis 1,8, el ergaster 1,9. 
   El aumento de tamaño se vió acompañado de una reestructuración cerebral: la aparición de asimetrías marcadas entre los hemisferios cerebrales (lateralización: izquierdo = lenguaje, precisión mano derecha, análisis y percepción de secuencias temporales; derecho = globalización, reconocimiento de rostros, visión espacial, emociones) y mayor complejidad de la morfología del lóbulo frontal (regula capacidades psíquicas exclusivas: secuencia de movimientos del aparato fonador que componen el habla, el control de las emociones, la concentración y atención, la anticipación, la fijación de una idea y el control y uso de la memoria para aprender). Estas características aparecen claramente en los moldes endocra-neales del Homo habilis y el ergaster.
   -- El incremento del neocórtex está ligado a la mejora de las habilidades sociales dentro del grupo, está ligado a la inteligencia social. Y a una capacidad muy concreta: el lenguaje; la principal habilidad social es la capacidad de comunicarse. La expansión del cerebro y de la inteligencia representa una adaptación a la vida social, un medio en el que uno tiene que cooperar y competir a la vez con los mismos individuos.

 Además todo progreso de la cerebralización comporta necesariamente la infantilización de la especie. Cuanto mayor es el volumen del cerebro más crece, cuantitativa y cualitativamente después del nacimiento del individuo. Se trata de un problema anatómico: el niño ha de nacer prematuramente o no podría pasar por el canal pélvico (con el problema añadido de la estrechez de las caderas del los homínidos; que tiene consecuencias trascendentales para la evolución de la especie: la prolongación de la infancia permite la prosecución del desarrollo organizativo del cerebro en estrecha relación con los estímulos culturales (el chimpancé nace con el 70% del cerebro, mientras que el Sapiens sólo con el 23%). Este es un punto importante, porque si bien ha sido la evolución del cerebro del homínido la que ha producido y desarrollado la cultura, acto seguido ha sido la propia evolución cultural la que ha estimulado al homínido para que desarrollara su cerebro, es decir, se transformara en sapiens (interrelación Naturaleza y Cultura).

   Estómago y cerebro:
   Cuanto mayor es el estómago menor es el cerebro (LESLIE AIELLO y PETER WHEELER, 1995): la expansión cerebral del Homo sólo fue posible con un acortamiento del tubo digestivo: el cerebro consume tanta energía (tejido energéticamente costoso) que su funcionamiento sólo es posible disminuyendo la tasa metabólica basal reduciendo el consumo de otro órgano: el único que se puede reducir es el tubo digestivo a la vez que se aumenta la proporción de nutrientes de alta calidad, de fácil asimilación y gran poder calorífico como las grasas y proteínas animales. Un cambio que no se traduce en distinta morfología dental (por 1ª vez), porque los instrumentos para cortar son extracorpóreos. à Se reduce el tubo digestivo y el aparato masticador. Fue necesario que nos hiciéramos carnívoros para ser inteligentes.

   2.- Fabricación y uso de herramientas. 

   Si entendemos por "herramienta" o "útil" un objeto que se sujeta o transporta y se emplea para alterar la forma o localización de otro objeto, es evidente que su fabricación y uso no es un rasgo distintivo del Homo, ni siquiera de los homínidos, puesto que lo poseen también otros primates (el chimpancé usa ramas para cavar, piedras para moler y martillear o como proyectiles). Lo peculiar de los homínidos y, en particular del primer Homo, es que la manipulación se generaliza y complejifica: se generaliza en el sentido de que la modificación de útiles no se hace sólo "ad hoc", para su uso inmediato, sino también como herramienta abstracta que sirve para diversos menesteres futuros (abstracción, previsión); se complejifica, en tanto que la fabricación está asociada a pautas sociales de adiestramiento e innovación y que implica, por tanto, un sistema de comunicación complejo, el habla.

   3.- Las relaciones sexuales y el grupo familiar

   La verticalización del homínido hace posible la cópula frontal y con ella el desarrollo en el curso de la evolución genética que lleva al sapiens, atractivos erógenos tales como ... (y no como en los primates en los que sólo hay una hinchazón de los órganos sexuales durante el estro cada 2 ó 3 años), hace su aparición el orgasmo femenino, la actividad sexual deja de estar limitada a las épocas de celo para convertirse en permanente, las caricias maternales se extienden al juego amoroso, en definitiva, sexualidad, erotismo y ternura se constituyen como base psicoafectiva de la pareja.
   Esta proximidad e intimidad entre hombre y mujer contribuirá al acercamiento entre el hombre y el niño: mucho antes que la paternidad genética aparece la psicológica, la autoridad protectora masculina se individualiza en el niño, probablemente en competencia con la protección del tío materno, dados los estrechos lazos entre hermanos y hermanas.
    Los roles masculino-femenino.
   El aumento del dimorfismo sexual (que ya comenzó en los australopitecos) en el Homo supuso probablemente una mayor colaboración entre machos y hembras (obtención, consumo y almacenamiento de víveres), pero también conllevó una división sexual del trabajo (macho cazador y proveedor de animales, hembra recolectora) y el refuerzo de las relaciones de dominación del macho.


   4.- Control cultural del dominio y la agresividad

   En los demás primates, 1) el dominio se establece por medio de manifestaciones de agresividad controladas genéticamente; 2) existen mecanismos innatos de control de la agresividad (inhibición de la ira ante la sumisión del contrario,etc.).

Los "Homo", al carecer de mecanismos instintivos de inhibición (mecanismos neuronales y hormonales involuntarios), hubieron de controlar la agresividad por medio de mecanismos sociales y culturales. Al haber rebasado los controles instintivos, la capacidad humana de agresividad sólo puede ser conectada y desconectada por mecanismos culturales. Eso es precisamente lo que convierte a los descendientes del 1r Homo en seres potencialmente tan peligrosos.